SECUELAS POR ACCIDENTES

 

¿Cómo se indemnizan las secuelas por accidentes de tráfico?

Para calcular la indemnización por secuelas producidas en accidentes de tráfico se emplea un baremo de 0 a 100 puntos. Aquéllas pueden ser físicas, psíquicas o estéticas.

 


 

En otros artículos de este blog ya nos hemos referido a las indemnizaciones por accidentes de tráfico. En el presente post, sin embargo, nos centramos en las compensaciones por las secuelas sufridas en este tipo de siniestros. Nos referimos, por tanto, a las lesiones que se prolongan más allá del período de curación. Esta idea nos lleva directamente al concepto “incapacidad permanente”, al que dedicamos los siguientes párrafos. Esperamos que el tema sea de tu interés.

 

La incapacidad permanente

 

Se entiende por incapacidad permanente cualquier lesión, dolor o perjuicio físico derivado de un percance, que persiste más allá del período de curación. Por tanto, el afectado ha estado sometido a tratamiento, ha sido dado de alta y sigue presentando secuelas o disfunciones anatómicas, físicas o funcionales, que disminuyen o anulan completamente su capacidad laboral.

Para que una incapacidad sea catalogada como permanente, por tanto, es necesario que cumpla los siguientes requisitos:

  • Que la persona accidentada haya sido dada de alta, tras seguir el tratamiento prescrito.
  • Que aquélla siga presentando secuelas anatómicas o físicas graves y previsiblemente definitivas, que afecten o eliminen por completo la capacidad para seguir desempeñando su actividad laboral.
  • Que la situación de incapacidad se alargue más allá del tiempo establecido para la concesión de la incapacidad temporal.

La incapacidad permanente puede ser parcialtotal o absoluta. El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), a través de los equipos de valoración de incapacidades, es el organismo encargado de declarar estas situaciones.

La incapacidad permanente es un factor trascendental, a la hora de calcular la indemnización por lesiones sufridas en accidentes de tráfico. A continuación, te contamos cómo se valoran las secuelas producidas por este tipo de siniestros.

 

Valoración de las secuelas

 

Para valorar las secuelas derivadas de accidentes de tráfico y calcular la correspondiente indemnización, se utiliza un baremo de 0 a 100 puntos. Cada uno de los perjuicios físicos, anatómicos o funcionales tiene asignado un valor económico, en función de variables como la edad o el número de puntos. Dicho valor económico se expresa en forma de arco u horquilla. La incapacidad permanente es el resultado de sumar cada una de las secuelas que sufre la persona afectada.

Ten en cuenta una cosa: cada secuela tiene asignado un valor económico expresado en forma de horquilla, tal y como acabamos de exponer. Pues bien, las aseguradoras tratan de hacer valoraciones lo más bajas posibles, para pagar indemnizaciones más cortas. Por tanto, dirígete a un bufete de abogados, oponte a las valoraciones que haga la compañía si las consideras insuficientes y lucha por conseguir una indemnización acorde con las lesiones y los trastornos que padeces.

Las secuelas se dividen en tres grandes grupos:

  • Físicas o funcionales. Quedan enmarcados en este grupo los dolores, problemas de movilidad, faltas de funcionalidad, amputaciones etc.
  • Psicológicas. Muchas veces se obvian este tipo de secuelas, para evitar pagar por ellas. Aquí quedarían englobadas lesiones como el estrés postraumático, trastornos depresivo-reactivos, síndromes post-conmocionales, trastornos de la personalidad y otras alteraciones mentales.

Las secuelas físicas de los accidentes más graves pueden tardar años en desaparecer o no hacerlo nunca. No obstante, los expertos opinan que las psicológicas puede que, incluso, sean más dramáticas y duraderas. En la última década, más de 250.000 personas han tenido que hacer frente a la muerte de algún familiar en la carretera y más de 200.000 han sufrido percances graves. Se calcula que alrededor de la mitad de los afectados en este tipo de siniestros, se ven obligados a recibir tratamiento psicológico.

  • Perjuicio estético. En este apartado quedan integradas las cicatrices, quemaduras, marcas, desviaciones del tabique nasal etc. Para valorar estas secuelas se tiene en cuenta su visibilidad y se emplea un baremo de 1 a 50 puntos. Esta valoración se realiza separadamente del resto de lesiones.

En ocasiones, la secuela es susceptible de ser catalogada en los tres apartados. Por ejemplo, una amputación de un dedo es una lesión física, pero también estética y, a buen seguro, psicológica.

Por otra parte, existen una serie de factores de corrección, que también se tienen en cuenta a la hora de calcular la indemnización por secuelas sufridas en accidentes de tráfico. El salario del lesionado, la necesidad de ayuda de terceras personas, modificaciones en la vivienda, gastos en medicinas, daños morales, daños económicos, gastos de transporte o adaptaciones en el vehículo son algunos de ellos.

 

Baremo 2015

Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación.

Siguiendo este baremo, a una lesión permanente de 2 puntos le corresponde una indemnización básica de 878,70 euros (hasta 20 años). Además, si la víctima posee unos ingresos netos por trabajo personal (factor de corrección) de hasta 28.758,81 euros, se le concede un aumento de hasta el 10 por ciento.

En definitiva, reclamar una indemnización por las secuelas producidas en un accidente de tráfico exige ciertos conocimientos en la valoración de los daños personales y respaldo jurídico. Éste es necesario si deseas obtener una cantidad justa y suficiente para cubrir los perjuicios que te han ocasionado las lesiones, ya sean físicas, psíquicas o estéticas.

 

https://www.boe.es/boe/dias/2015/09/23/pdfs/BOE-A-2015-10197.pdf